jueves, 6 de septiembre de 2012

LA ULTIMA INCLINACION ANTE UN CRISTO




Lo sabes, desde aquella vez, que caminaste hace mucho tiempo hacia el centro de esa nave y miraste esa figura, sabes cual seria tu decisión desde ese entonces, lo que ahora forma parte de tu himno de batalla.

Caminaras, como si tus pies pesaran mucho, hacia donde esta el padre esperándote en su cubiculo, sentado, escondido, caminaras hacia el sacerdote.
Años atrás habrás nacido, años atrás habrás sido registrado, confirmado y bautizado, años atrás habrás hecho el catecismo y aprendido el padrenuestro el credo y los diez mandamientos, años atrás habrás leído el génesis y luego el Apocalipsis, años atrás habrás confesado tus primeros pecados, años atrás habrás hecho la comunión y comido el cuerpo de cristo.
El sacerdote te esperara, ahí, luego de largos 5 años, lo veras como una grande y solemne figura, seria y estirada, tu, llegaras al banco y titubeando un momento hincaras tu rodilla izquierda, el te dirá que confieses tus pecados y entonces, dentro de ti surgirá tu natural pregunta, cuales son esos pecados? Que es lo que te hace pecador? Cual es ese sistema de cosas que te hace estar más cerca de algo llamado infierno o de algo llamado cielo? Acaso será todo lo que has hecho por el simple hecho de querer hacerlo, acaso tus impulsos son pecados? Todos esos sueños tenidos, todos esos deseos anhelados son también pecados?
Tu, no sabrás, no sabrás que responder a una pregunta que en ese instante te abruma y no alcanzas a dar una respuesta concreta, tu solo dirás que has pecado, el se volteara y por la rejilla te dirá “di tus pecados” y tu te preguntaras, que es un pecado? De donde viene esa moral para lanzar un juicio y un castigo? De las normas establecidas para ser llamados gente civilizada? Te dirán que un pecado es una obra mal hecha, tu pensaras que eso también lleva su doble moral y callaras y el te dirá tu penitencia.

Caminaras, hacia tu penitencia y te detendrás en el centro y miraras esa imagen de dolor y sacrificio, no veras salvación, no veras amor, solo veras dolor y sacrificio, el amor es sacrificio? O viceversa? Ahí miraras de nuevo el cuerpo de cristo que tragaste hace 5 años y largo tiempo lo contemplaras tratando de entender ese concepto de cosas que te hacen decir que eres católico.
Tu, lo miraras casi como un reto como un reto le preguntaras si el sabe tus pecados pero también sabes que no recibirás respuesta y no sabes si debes seguir siendo católico porque los que te juzgan también son católicos y en ellos encuentras esa humana miseria, ellos son realmente quienes deben de juzgarte? O es la vida misma quien debe hacerlo? Tantas veces como te han señalado será el mismo numero de veces que los han señalado? Al hacer todos la comunión hemos recibido también la misma hostia? Si pensar en eso nos acerca más a un infierno, entonces que debemos hacer para ascender a un cielo? Si somos pecadores reincidentes, entonces de que sirve confesar nuestros pecados si hemos de cometerlos nuevamente? Arrepentirnos de algo que haremos una y otra vez es estar rompiendo una regla que a otros les decimos que sigan?

Tu, miraras ese cristo largamente y algo, un no se que te hará inclinarte una ultima vez ante el, confesarle en silencio tus pecados una ultima vez, le dirás que no volverás a hacerlo, que no volverás a inclinarte ante su imagen, que solo te inclinaras ante el conocimiento, que serás un eterno buscador de respuestas, de eso que de alguna forma buscamos todos los días, que tu camino se separa del de los otros, pero que buscara ir en línea paralela hacia un mismo objetivo.

Tu, te levantaras, darás la espalda y caminaras hacia la salida, no sabrás si te inclinaste ante algo cierto, ante algo que no sabes si existe porque en ese momento la duda te hizo avanzar, te hizo darte cuenta de ese otro mundo de cosas que los otros llaman un tabú, te hizo preguntarte sobre la real naturaleza de las cosas, sobre la existencia de un dios creador de todas las cosas.

Tu, andando, tu nuevo, tu con preguntas arañando tu cerebro siempre en ciernes siempre a la espera del nuevo asombro, tu escuchando y tragándote las admoniciones del sacerdote, tu una ultima vez inclinándote ante un cristo redentor y salvador, ante un hermoso cristo de madera, tu fer mirando mirando con tus dos enormes agujeros negros que todo lo tragan, todo lo miran, todo lo traducen, tu caminando dándole la espalda a un cristo tallado.

Tu, que ahora solo te inclinas…..solo…..ante el conocimiento……..


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